jueves, 14 de marzo de 2013

¿Y si fueran las emociones?


Durante mucho tiempo nos han convencido y nos hemos convencido que nuestro actuar tiene que ser solo racional y que nuestra mente es eminentemente racional. Solo se nos permite dejarnos llevar “por impulsos” cuando somos jóvenes y al llegar a la edad adulta se nos exige seguir los caminos que la sociedad tiene preparados para nosotros, tratamos de apegarnos lo más posible a lo que se espera de nosotros ¿es realmente lo que debemos hacer? Es más si nos alejamos de estos preceptos se nos tilda de desadaptados sociales y se nos aísla, si uno cuestiona porque las cosas deben ser de esa manera la respuesta solo es “porque así debe ser a tu edad”. Personalmente me pregunto ¿acaso no  debemos ser felices y nada más? ¿Es la racionalidad el camino a la felicidad? ¿Nuestro ser es racional? Todas estas preguntas que no parecen más que filosofía barata no tienen este fin solo el de mostrar que no hay nada que nos diga que no sigamos a nuestras emociones pues nos hablan siempre de las cosas que nos gustan que nos desagradan, si lo estamos haciendo bien o si lo estamos haciendo mal. No se trata de libertinaje ni mucho menos, la “guatita” nos dice cuando algo es malo o cuando es bueno y nos dice que es lo que realmente nos mueve en la vida.

                Creo realmente que si escucháramos un poco más nuestras emociones y menos a nuestro súper yo o a nuestra racionalidad occidental seriamos un poco más auténticos y más felices, que nos encontraríamos con lo que realmente nos mueve y con las relaciones personales y de pareja que realmente queremos, entonces ¿Por qué no lo hacemos? Porque nos es más fácil seguir el camino trazado por la sociedad para nosotros, comprar la racionalidad occidental y la lógica y quedarnos cómodamente en nuestros hogares y trabajos, cómodos viendo como la vida pasa frente a nosotros y como en un momento nos vemos atrapados, tarde es cuando nuestro cuerpo muestra los signos de la edad y vemos que hicimos cosas para trabajos sin sentido para personas ingratas mucho bien para nuestra familia pero ¿Qué hicimos por nosotros? Y más importante aún ¿Qué hicimos por el mundo? La invitación está hecha apaga tu mente y escucha tus emociones te dirán si estas encaminado, te dirán si estás en lo correcto o si debes cambiar, no tengas miedo es difícil asusta pero es la vida misma.  Sal, corre si quieres escribe, lee, deja a tu pareja viaja, cómprate una moto, Renuncia, pon un negocio o sigue viviendo como lo has hecho si es realmente lo que sientes.

                La invitación se las dejo queridos amigos más adelante sorpresas sobre que formas hay para poder lograr esto, atentos.

El provinciano marzo 2013.

No hay comentarios:

Publicar un comentario